COBERTURA ESPECIAL · ¿QUIÉN CONSTRUYÓ EL PUENTE? · 1/6
1. El puente no decidió caerse
Timnit Gebru cuestiona el relato de una IA apocalíptica y devuelve la pregunta hacia diseño, controles y responsabilidad humana.
Imagen: Diseño digital: La Intemperie / comercioyjusticia.info
19 SEPT 2026
La OIT estima que uno de cada cuatro trabajadores está en una ocupación con algún grado de exposición a IA generativa, pero considera más probable la transformación que la sustitución masiva. Esta entrega sigue el espacio entre capacidad técnica y decisión empresarial, sin olvidar el trabajo humano que la propia IA necesita para existir.
Fecha de los documentos: MAY 2025 / FEB–JUL 2026
En mayo de 2025, la Organización Internacional del Trabajo y el instituto polaco NASK actualizaron su índice global de exposición ocupacional a inteligencia artificial generativa.
El estudio estimó que aproximadamente uno de cada cuatro trabajadores del mundo se encuentra en una ocupación con algún grado de exposición a estas tecnologías.
Exposición no significa sustitución.
La OIT distingue tareas de empleos completos y concluye que, debido a la necesidad persistente de intervención humana, la transformación de puestos es un resultado más probable que su desaparición total. El documento insiste además en que la transición depende de decisiones sobre adopción, organización del trabajo, capacitación y diálogo social.
Durante 2026, Reuters recopiló anuncios de empresas que vincularon recortes o reorganizaciones con inversiones y adopción de inteligencia artificial. La lista incluye compañías y sectores muy distintos y no permite atribuir todos los despidos observados a automatización directa.
Ese límite aparece con especial claridad en otra cobertura de Reuters de julio. Denis Machuel, director ejecutivo de Adecco, sostuvo que algunas compañías podían estar utilizando a la IA para explicar reducciones vinculadas también a desempeño, reestructuración o decisiones previas de gestión.
Las dos observaciones no se anulan.
Hay puestos y tareas sometidos a una transformación tecnológica real.
La forma concreta que adopta esa transformación sigue pasando por decisiones empresariales.
“IA eliminó empleos” es una frase cómoda.
A veces puede describir correctamente que una tarea automatizada redujo la necesidad de determinado trabajo.
Pero entre la capacidad y el despido existe una organización.
Y antes de la capacidad hubo trabajo.
La inteligencia artificial no sólo transforma empleos una vez desplegada. También depende de trabajadores que preparan datos, moderan contenido, evalúan respuestas y corrigen sistemas. La OIT describe ese estrato como una forma de trabajo invisible: indispensable para que sistemas presentados como automatizados funcionen, pero frecuentemente desplazado fuera de la interfaz y de la narración pública de la tecnología.
Alguien decide adoptar el sistema. Alguien redefine puestos. Alguien establece objetivos de productividad. Alguien decide si el ahorro se transforma en menor jornada, nuevas tareas, capacitación, reducción de personal o margen.
La tecnología modifica las opciones disponibles.
No elige por sí sola cómo repartir sus consecuencias.
Ahí la investigación de la OIT introduce una distinción especialmente útil para este informe: exposición no es destino.
La misma herramienta puede transformar una ocupación sin eliminarla, desplazar tareas entre trabajadores o volver innecesario un puesto. La diferencia depende de capacidades técnicas, pero también de instituciones, negociación y decisiones de organización.
Cuando una empresa atribuye una reducción de personal a la IA, por lo tanto, todavía queda trabajo documental por hacer.
¿Qué tarea fue automatizada?
¿Qué productividad se obtuvo?
¿Qué otros motivos intervinieron?
¿Quién decidió que el beneficio debía materializarse como menos trabajadores?
La máquina puede cambiar el trabajo.
La forma de repartir ese cambio sigue teniendo responsables.
La OIT estima que uno de cada cuatro trabajadores está en una ocupación con algún grado de exposición a IA generativa, pero considera más probable la transformación que la sustitución masiva. Esta entrega sigue el espacio entre capacidad técnica y decisión empresarial.
Fuente principal: Organización Internacional del Trabajo / NASK — Generative AI and Jobs: A Refined Global Index of Occupational Exposure — 20/05/2025.
Resumen en español: OIT — Inteligencia artificial generativa y empleo: edición actualizada de 2025.
Contraste periodístico: Reuters — Companies cutting jobs as investments shift toward AI — 25/02/2026.
Contraste sobre causalidad: Reuters — AI will not trigger employment collapse, staffing company Adecco Group says — 23/07/2026.
Trabajo invisible: Organización Internacional del Trabajo — La ilusión de la Inteligencia Artificial: Cómo los trabajadores invisibles alimentan la economía «automatizada».
Precisión documental: las estimaciones de exposición de la OIT no predicen el número de empleos que desaparecerán. Del mismo modo, que una empresa vincule una reestructuración con IA no demuestra que la automatización sea la única causa de cada despido.
Título original: Generative AI and Jobs: A Refined Global Index of Occupational Exposure
Fuente: Organización Internacional del Trabajo / NASK — Publicado el 20/05/2025