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Imagen: Redes Sociales

06 OCT 2026

PUEBLOS INDÍGENAS / VIVIENDA - Finca Las Costas, Salta, Argentina

Las casas bajo la cautelar

Más de veinte familias lule de Finca Las Costas recibieron intimaciones para demoler viviendas dentro de una reserva hídrica. La comunidad se movilizó el 5 de octubre y cuestionó que el relevamiento incluya casas anteriores a la cautelar de 2020 o identificadas de manera incorrecta.

LO QUE OCURRIÓ

Página|12 informó que más de veinte familias lule de Finca Las Costas fueron intimadas por la Secretaría de Ambiente de Salta a paralizar y demoler construcciones dentro de la reserva en un plazo de 25 días. La comunidad se manifestó el 5 de octubre en el puente de San Lorenzo. El procedimiento deriva de un amparo ambiental iniciado en 2020: la cautelar judicial suspendió obras en ejecución o por iniciarse y el ingreso de ganado para proteger una reserva hídrica sin red cloacal. El referente David Torres reconoció que algunas casas se levantaron después de esa medida, pero afirmó que otras son anteriores y que el informe judicial confundió viviendas y familias. Una cobertura previa contabilizó 25 notificaciones y ubicó el vencimiento el 28 de octubre. La comunidad reclama que se revisen las identificaciones y denuncia un trato desigual respecto de urbanizaciones privadas; esa denuncia todavía requiere resolución judicial.

DESDE LA INTEMPERIE

Una cautelar destinada a cuidar el agua puede producir una intemperie distinta si trata toda vivienda como una obra idéntica. La fecha de cada casa, la familia que la habita y la historia territorial de la comunidad no son detalles: determinan sobre qué cuerpo cae la orden de proteger la reserva. El expediente de 2020 fijó una prohibición preventiva frente a construcciones nuevas y posibles daños al acuífero. Seis años después, la ejecución llega como una lista de demoliciones discutida por quienes viven allí. La comunidad no niega que hubo edificaciones posteriores; cuestiona que el relevamiento confunda unas con otras y que el control no mida con la misma vara las transformaciones privadas del entorno. Finca Las Costas muestra una fricción que el lenguaje ambiental puede esconder: conservar una fuente de agua exige límites materiales, pero esos límites pierden legitimidad si la administración no distingue antigüedades, responsabilidades y derechos territoriales antes de hacer desaparecer una casa.

POR QUÉ NOS IMPORTA

El caso vuelve visible que una política de conservación también debe rendir cuentas sobre cómo identifica y distribuye sus consecuencias. No es una oposición simple entre vivienda y ambiente, sino una disputa por la precisión y la igualdad con que se ejecuta una cautelar sobre territorio indígena.

FUENTES DE CONTRASTE

Hechos comprobados: existe una cautelar ambiental de 2020 que suspendió obras nuevas o en ejecución; más de veinte familias recibieron intimaciones; la comunidad se movilizó el 5 de octubre y objetó la individualización de las viviendas.

Pendiente / en discusión / denuncia: la antigüedad y correcta identificación de cada construcción, el alcance definitivo de las demoliciones y la denuncia comunitaria de aplicación desigual deben resolverse en el expediente. La ruta mencionada en una cobertura previa no fue incorporada como hecho comprobado.

Interpretación de La Intemperie: una protección ambiental aplicada sin distinguir casas, fechas y sujetos puede trasladar el costo de conservar el agua hacia quienes tienen menos capacidad de disputar el expediente.

Título original: Intimaron a familias del Pueblo Lule a demoler parte de sus viviendas
Fuente: Página|12 – Publicado el 06-10-2026