
Imagen: Policía Antinarcóticos
10 SEPT 2026
POLÍTICA DE DROGAS / ASPERSIÓN AÉREA - Zona no informada, Colombia
Un piloto sin mapa público
El Consejo Nacional de Estupefacientes autorizó un ensayo con glufosinato de amonio sobre un máximo de 1.000 hectáreas, pero reservó su ubicación y condicionó el despegue a requisitos ambientales, sanitarios y operativos.
LO QUE OCURRIÓ
El Consejo Nacional de Estupefacientes de Colombia ordenó mediante la Resolución 0007 de 2026 una fase experimental de aspersión aérea con glufosinato de amonio 200 SL. El acto, fechado el 18 de agosto y publicado el 8 de septiembre, fija un máximo de siete días calendario, hasta 1.000 hectáreas efectivamente tratadas y el uso de aeronaves tripuladas. La ubicación quedó bajo reserva por razones de seguridad operacional. El ensayo no puede realizarse en áreas o ecosistemas protegidos ni afectar directamente territorios indígenas o afrodescendientes sin consulta previa. Su ejecución corresponde a la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional, pero antes debe cumplir el instrumento ambiental exigido por la ANLA, autorizaciones aeronáuticas y protocolos sanitarios y operativos. La resolución define el piloto como temporal y evaluable: su resultado aportará evidencia para decidir si el glufosinato se adopta o no, sin autorizar todavía un programa general.
DESDE LA INTEMPERIE
El territorio del ensayo existe en los documentos técnicos, pero no en la conversación pública. Esa reserva puede responder a un riesgo operativo real y, al mismo tiempo, limita la posibilidad de que comunidades vecinas, autoridades locales y observadores independientes sepan con anticipación qué agua, cultivos o viviendas podrían quedar cerca de la operación. El glufosinato no llega con una presunción de inocuidad: la prueba fue diseñada precisamente para medir eficacia, precisión, deriva y riesgos sanitarios y ambientales. Por eso, autorizar el piloto no demuestra que sea seguro ni que vaya a comenzar de inmediato. El umbral democrático será doble: que las exclusiones ambientales y la consulta previa puedan verificarse antes del vuelo, y que luego se publiquen metodología, resultados e incidentes, incluidos los que contradigan la política buscada. Sin esas garantías, un experimento limitado puede producir datos, pero no necesariamente confianza pública.
POR QUÉ NOS IMPORTA
La decisión ensaya un posible regreso de la aspersión aérea con otra sustancia y desplaza el debate desde la promesa política hacia un territorio todavía secreto. Lo que se mida, quién pueda observarlo y cómo se proteja a las comunidades determinarán si la evidencia sirve para decidir o sólo para legitimar una decisión previa.
FUENTES DE CONTRASTE
- El País — El Gobierno de Colombia abre la puerta a la fumigación aérea de los cultivos de coca con glufosinato
- El Espectador — Gobierno da luz verde a plan piloto para fumigación de cultivos de uso ilícito en Colombia
- ANLA — Alcance del instrumento ambiental del programa de erradicación con aspersión aérea
Hechos comprobados: La Resolución 0007 autorizó el piloto con límites temporales y de superficie; el acto no establece una reanudación nacional definitiva. Pendiente / en discusión / denuncia: El lugar no fue informado públicamente y la operación depende de controles previos; sus efectos reales sólo podrán evaluarse después de la prueba. Interpretación de La Intemperie: La reserva geográfica vuelve especialmente importante que las condiciones ambientales, étnicas y sanitarias sean verificables y que los resultados sean públicos.
Título original:
El Gobierno de Colombia abre la puerta a la fumigación aérea de los cultivos de coca con glufosinato
Fuente:
El País
– Publicado el 09-09-2026