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LA NUBE LLEGÓ A DERECHOS HUMANOS

Imagen: Diseño digital: La Intemperie

07 SEPT 2026

INFORME ESPECIAL 6/6

6. La nube llegó a derechos humanos

La Comisión Sudafricana de Derechos Humanos abrió una consulta sobre agua, electricidad, tierra, tarifas, transparencia y participación alrededor de los centros de datos. Esta entrega documenta el momento en que una infraestructura digital dejó de discutirse solamente como inversión tecnológica.

LO QUE OCURRIÓ

COBERTURA ESPECIAL · LA NUBE TIENE SED · 6/6

Fecha de los hechos: JUL / SEPT 2026

La Comisión Sudafricana de Derechos Humanos abrió durante 2026 un proceso público sobre las implicancias de la rápida expansión de centros de datos e infraestructura digital en el país.

La lista de asuntos que pidió examinar es inusualmente amplia para una discusión que suele quedar encerrada en tecnología o inversiones: demanda eléctrica, tarifas, uso de agua y refrigeración, impacto ambiental, residuos electrónicos, suelo, participación comunitaria, privacidad, transparencia, responsabilidades empresariales y suficiencia de los marcos regulatorios.

A comienzos de septiembre, la Comisión informó a Associated Press que había recibido más de 250 presentaciones. Organizaciones civiles pidieron que se detenga temporalmente la aprobación de nuevos centros hasta contar con mayor información sobre agua, electricidad, tierra e impactos comunitarios.

Uno de los casos discutidos es un complejo de Equinix aprobado en Ciudad del Cabo. Organizaciones participantes estimaron que determinadas configuraciones de refrigeración podrían producir consumos hídricos muy altos. Esa cifra es una estimación construida por la sociedad civil a partir de supuestos técnicos: no es un consumo medido ni una proyección publicada por Equinix para la instalación.

La Comisión no ha concluido que los centros de datos violen derechos humanos. Abrió una investigación para determinar qué información y qué controles deberían existir antes de responder esa pregunta.

DESDE LA INTEMPERIE

Esta sexta pieza cambia la escala del informe.

Empezamos con un contratista de agua. Después aparecieron el intercambio entre agua y electricidad, las solicitudes fantasma de conexión, la discusión argentina sobre autoabastecimiento y una excavación en Aragón.

Sudáfrica pone todos esos materiales sobre una mesa distinta.

La pregunta ya no es solamente cómo construir el centro de datos. Es qué obligaciones aparecen cuando una infraestructura privada de gran escala comparte recursos limitados con una población.

Eso no permite saltar a la conclusión de que cada data center compite necesariamente con un hogar, que toda nueva instalación encarece la electricidad o que la expansión digital constituye una vulneración de derechos. Justamente la Comisión enumera esos temas porque necesitan evidencia, transparencia y evaluación.

Pero el ingreso formal de agua, energía, tierra y tarifas a un proceso de derechos humanos marca algo.

La infraestructura digital dejó de poder describirse sólo mediante capacidad de cómputo, inversión y latencia. Para evaluar su expansión también empieza a ser necesario saber quién entrega el agua, quién amplía la red, quién absorbe los costos, quién publica las cifras y quién puede objetarlas antes de que la obra esté terminada.

El informe tampoco prueba que “la inteligencia artificial esté secando el mundo”.

Prueba algo más pequeño y, por eso, más verificable:

la inteligencia artificial no tiene una infraestructura separada del mundo material.

Sus centros ocupan suelo.
Sus servidores piden electricidad.
Sus sistemas térmicos intercambian agua y energía.
Sus proyectos modifican planificación.
Y, cuando la escala crece lo suficiente, esas decisiones dejan de pertenecer solamente a ingenieros y accionistas.

Llegan a la política.

En Sudáfrica, ya llegaron a una Comisión de Derechos Humanos.

POR QUÉ NOS IMPORTA

La Comisión Sudafricana de Derechos Humanos abrió una consulta sobre agua, electricidad, tierra, tarifas, transparencia y participación alrededor de los centros de datos. Esta entrega documenta el momento en que una infraestructura digital dejó de discutirse solamente como inversión tecnológica.

FUENTES DE CONTRASTE

Precisión documental: que la SAHRC investigue el tema no implica que haya determinado una violación de derechos. Las estimaciones de consumo hídrico realizadas por organizaciones civiles deben mantenerse identificadas como estimaciones y no confundirse con consumos medidos o datos publicados por los operadores.

Título original: Civil rights groups urge a halt to South Africa data centers boom amid water and power fears
Fuente: Associated Press — Publicado en septiembre de 2026