
Imagen: Gonzalo Arriegada
22 SEPT 2026
BIODIVERSIDAD / POLÍTICA PÚBLICA - Chile
La frontera que el perro cruza
La Cámara de Diputadas y Diputados tramita un proyecto refundido para capturar y controlar perros asilvestrados o ferales y, bajo determinadas condiciones, admitir su muerte. Científicos advierten que en Chile no hay evidencia de poblaciones completamente ferales y que el daño a fauna y ganado también proviene de perros con tutor, comunitarios o callejeros que deambulan libremente.
LO QUE OCURRIÓ
La Comisión de Agricultura de la Cámara chilena avanza con un proyecto que reúne los boletines 16962-01, 18269-01 y 18400-01. La iniciativa busca controlar y capturar perros definidos como asilvestrados o ferales y contempla su muerte en ciertas condiciones; el registro oficial lo mantiene en primer trámite constitucional. En un reportaje publicado el 22 de septiembre, científicos consultados por Mongabay Latam cuestionaron la categoría central de la propuesta. Señalan que no hay evidencia de poblaciones completamente ferales en Chile y describen un continuo entre animales con tutor, comunitarios, callejeros y asilvestrados. Un estudio publicado en Ambio, basado en registros del Servicio Agrícola y Ganadero de 2011 a 2019, identificó a los perros domésticos como el principal depredador del ganado en el sur chileno. Los investigadores también registran ataques, desplazamientos y transmisión de enfermedades a fauna nativa, pero sostienen que el libre deambular y la responsabilidad humana deben integrar cualquier respuesta.
DESDE LA INTEMPERIE
La ley necesita una frontera: de este lado, la mascota; del otro, el animal feral que puede ser retirado o muerto. El perro atraviesa esa línea sin leerla. Sale de una casa, pasa semanas en el bosque, vuelve; una cría nacida lejos puede terminar adoptada en una estancia. La ciencia describe un continuo donde el proyecto busca una casilla. El daño es real: ganado muerto, fauna desplazada, enfermedades compartidas. Pero nombrar sólo al asilvestrado puede dejar fuera al perro que tiene dueño y anda suelto, justamente el vínculo humano que varios estudios ponen en el centro. Si la categoría no encuentra al animal que produce el daño, el control puede ser intenso y aun así insuficiente. La biodiversidad no necesita una definición cómoda: necesita una política capaz de seguir el recorrido completo del perro y la responsabilidad que viaja detrás.
POR QUÉ NOS IMPORTA
El conflicto no enfrenta simplemente protección animal y fauna silvestre. Expone cómo una definición jurídica decide qué individuos serán controlados y qué responsabilidades humanas quedan visibles o fuera del encuadre.
FUENTES DE CONTRASTE
- Fuente principal: Mongabay Latam, «Chile: expertos advierten que los perros que afectan a la fauna y ganadería van más allá de los asilvestrados», 22 de septiembre de 2026.
- Documento legislativo: Cámara de Diputadas y Diputados de Chile, boletín 18400-01, refundido con 16962-01 y 18269-01.
- Estudio científico: Crespin y otros, «Beyond the landscape: Social-behavioral factors as the true coexistence parameters in the Chilean carnivore–livestock conflict», Ambio, 2026.
Hechos comprobados: los tres boletines fueron refundidos; el proyecto está en primer trámite; la evidencia citada identifica a perros domésticos como depredadores principales del ganado en el sur y documenta efectos sobre fauna nativa.
Pendiente / en discusión: el texto que finalmente aprobará la comisión, los criterios operativos para distinguir categorías y el peso que tendrá la tenencia responsable frente al control letal.
Interpretación de La Intemperie: si la ley persigue una categoría fija y el daño se mueve en un continuo, la frontera normativa puede quedar vacía.
Título original:
Chile: expertos advierten que los perros que afectan a la fauna y ganadería van más allá de los asilvestrados
Fuente:
Mongabay Latam
– Publicado el 22-09-2026