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Imagen: Jonny Pelter/IA

15 OCT 2026

DATOS PERSONALES / POLICÍA - Londres, Reino Unido

La policía llevó datos personales a una plataforma sin aprobar

El regulador británico reprendió a la Policía Metropolitana por usar sin aprobación una plataforma privada para compartir datos de 179 personas, incluidas tres menores.

LO QUE OCURRIÓ

La Oficina del Comisionado de Información del Reino Unido, ICO, hizo pública el 14 de octubre una reprimenda y una orden de cumplimiento contra la Policía Metropolitana de Londres. Entre marzo de 2023 y septiembre de 2024, agentes y personal utilizaron sin autorización institucional una plataforma de terceros para intercambiar inteligencia sobre delitos en comercios. El regulador identificó unas 500 cuentas, 375 activas, y datos referidos a 179 personas, entre ellas tres menores. Determinó que el tratamiento fue ilícito, que parte de la información no era necesaria para fines policiales y que faltaron salvaguardas y una evaluación de impacto. La policía suspendió el acceso en septiembre de 2024. Después de introducir controles, contratos, capacitación y una evaluación formal, reanudó en enero de 2026 un uso aprobado de la herramienta, identificada por The Register como Auror.

DESDE LA INTEMPERIE

Una tecnología puede prometer resultados operativos y, al mismo tiempo, haber ingresado por fuera de las reglas que limitan el poder policial. El problema señalado por el ICO no es una abstracción administrativa: nombres, fechas de nacimiento y, en dos casos, domicilios particulares pasaron a una plataforma comercial sin una justificación y una evaluación institucional suficientes. La existencia de cuentas disponibles para comercios volvió fácil una adopción dispersa que la organización no controló a tiempo. El episodio también separa dos preguntas que suelen confundirse. Que una herramienta ayude a identificar presuntos hurtos no demuestra que cualquier intercambio de datos sea necesario o lícito; y que su uso posterior haya sido aprobado no corrige por sí solo el tratamiento anterior. La infraestructura de vigilancia se construye tanto con grandes contratos como con accesos cotidianos que parecen menores.

POR QUÉ NOS IMPORTA

Las plataformas privadas pueden convertirse en extensiones de la actividad policial antes de que exista una decisión pública clara sobre sus límites. Cuando los datos incluyen menores y domicilios, la gobernanza previa no es un trámite: es una condición para evitar que la eficiencia alegada desplace derechos básicos.

FUENTES DE CONTRASTE

Hechos comprobados: El ICO documentó el uso no aprobado de la plataforma entre marzo de 2023 y septiembre de 2024, unas 500 cuentas y datos de 179 personas. La reprimenda y la orden de cumplimiento fueron emitidas el 23 de septiembre de 2026 y difundidas el 14 de octubre. La policía suspendió el acceso en 2024 y reanudó un uso aprobado en enero de 2026 tras incorporar salvaguardas.

Pendiente de verificación o seguimiento: El cumplimiento efectivo y sostenido de las medidas exigidas por el ICO deberá observarse en las revisiones posteriores. Las fuentes consultadas no permiten atribuir culpabilidad penal a las personas cuyos datos fueron incluidos.

Interpretación editorial: El caso muestra que una plataforma comercial puede integrarse de hecho a la infraestructura policial antes de atravesar los controles que deberían definir necesidad, proporcionalidad, seguridad y responsabilidad.

Título original: ICO takes action against Metropolitan Police Service over information governance failures
Fuente: Information Commissioner's Office – Publicado el 14-10-2026