
Imagen: Con Pacto
20 SEPT 2026
El Niño / CAUCES - San Juan, Argentina
Las piedras que no son defensa
Hidráulica de San Juan intimó a ripieras de Chimbas y Albardón a retirar piedras y despejar el cauce ante un deshielo y lluvias asociadas a El Niño. El director José María Ginestar advirtió riesgos de desborde urbano; no hay una crecida extraordinaria ya medida.
LO QUE OCURRIÓ
El 18 de septiembre, Con Pacto informó que la Dirección de Hidráulica de San Juan notificó a empresas ripieras de Chimbas y Albardón para que retiren materiales y despejen el cauce del río San Juan. El director José María Ginestar vinculó el escenario a El Niño, a nieve acumulada en cordillera y a un Pacífico entre 2,5 °C y 3 °C por encima de lo habitual. Diario Certeza, el mismo día, citó mediciones de hasta 5 °C en sectores del Pacífico: son cifras de distintas crónicas, no un único boletín. Ginestar dijo que el problema no son sólo los socavones, sino el material de rechazo —piedras grandes sin valor comercial— usado como defensa sin planificación hidráulica. Hidráulica empezó a relevar el cauce con drones. El organismo busca un escurrimiento permanente de unos 20 metros cúbicos por segundo para recargar acuíferos y conducir agua hacia las lagunas de Guanacache. Pruebas en el descargador de fondo del dique Ignacio de la Roza y en Soldano, hacia El Pinar, alarmaron a vecinos: el funcionario las describió como ensayos controlados, no como una creciente. Un aliviadero de hasta 2.000 m³/s si el embalse no contuviera el volumen es un escenario extremo planteado por Hidráulica, no un caudal actual.
DESDE LA INTEMPERIE
La sequía deja un río angosto y, sobre ese angostamiento, alguien apila piedras. Cuando vuelve el agua, esas piedras no son una defensa: son un obstáculo. San Juan pasa de años de escasez a un Niño que promete nieve y deshielo. El trámite llega antes que la crecida: una intimación a las ripieras de la Costanera, entre Chimbas y Albardón. Recuperar 20 metros cúbicos por segundo no es inundar la ciudad; es intentar que el cauce vuelva a ser cauce y que el agua alcance Guanacache, esa reserva de sequías futuras. El vecino que vio mover el dique y pensó en una creciente leyó mal un ensayo y, a la vez, leyó bien el miedo. El número de 2.000 metros cúbicos por segundo sirve para imaginar el puente de Albardón bajo un volumen que todavía no pasó. Lo que sí pasó es una decisión administrativa: sacar del lecho lo que la sequía permitió instalar. El río no está desbordado. Está siendo preparado para dejar de estar vacío.
POR QUÉ NOS IMPORTA
No es el mismo caso de El Chañar, que ya soltó caudal. Lo específico es una provincia que, al salir de la sequía, descubre que el cauce se llenó de piedras de rechazo y ahora intima a despejarlo antes del deshielo.
FUENTES DE CONTRASTE
- Fuente principal: Con Pacto, «AUDIO/San Juan se prepara para el impacto de «El Niño»: mayor caudal en los ríos, riesgo de desbordes e intiman a ripieras», 18 de septiembre de 2026.
- Fuente de contraste: Diario Certeza, «Fenómeno de «EL NIÑO»… porqué es necesario prepararse?», 18 de septiembre de 2026.
Hechos comprobados: Hidráulica intimó a ripieras de Chimbas y Albardón; el organismo planteó un caudal permanente de unos 20 m³/s hacia Guanacache; las pruebas de diques fueron descritas como controladas.
Pendiente / en discusión: la magnitud del deshielo, cualquier desborde urbano y el escenario de 2.000 m³/s en el aliviadero.
Interpretación de La Intemperie: la sequía no sólo quita agua: deja un cauce ocupado que después hay que vaciar a las apuradas.
Título original:
AUDIO/San Juan se prepara para el impacto de «El Niño»: mayor caudal en los ríos, riesgo de desbordes e intiman a ripieras
Fuente:
Con Pacto
– Publicado el 18-09-2026