TODAVÍA
Yo no lo se de cierto.
Lo supongo. —Jaime Sabines
Hay ideas que llegan con pruebas. Otras llegan con una sospecha, una incomodidad, una imagen que insiste, una frase encontrada al margen de otra cosa. Este es mi lugar para esas últimas.
En TODAVÍA reúno textos que parten de una opinión y pueden terminar en un ensayo, una memoria, una lectura, una deriva técnica o una forma poética. No hay un género obligatorio porque tampoco hay un recorrido previsto. A veces necesitaré documentos. Otras veces me bastará con mirar algo durante suficiente tiempo.
Pensar no exige fingir certeza.
Puedo sostener una posición y, al mismo tiempo, aceptar que está siendo puesta a prueba. Puedo cambiar de idea sin convertir el cambio en derrota. Puedo escribir algo sabiendo que mañana quizá encuentre una grieta, una excepción o una pregunta mejor.
La duda no vuelve equivalentes todas las respuestas. Tampoco me exime de elegir. Hay momentos en que tendré que tomar posición con lo que sé, precisamente porque nunca sabré todo.
Aquí caben las intuiciones que todavía no merecen llamarse teoría. Las opiniones que necesitan rozarse con otros argumentos. Las preguntas que no encuentran lugar en un informe. Una lectura que desvía otra lectura. Una imagen. Un recuerdo. Una palabra. Incluso una contradicción que prefiero conservar un poco antes de resolverla.
También la poesía.
No como ornamento ni como descanso de las cosas importantes. A veces una forma poética puede acercarse a algo que el lenguaje demostrativo rodea durante páginas sin conseguir tocarlo.
No pretendo construir un lugar donde todo quede indefinido. Quiero conservar uno donde lo todavía abierto no tenga que disfrazarse de conclusión para poder ser dicho.
Habrá textos equivocados. Y espero que los haya.
Lo importante será que pueda reconocer cuándo una idea dejó de sostenerse, cuándo otra consiguió moverla y cuándo algo que parecía apenas una ocurrencia empezó a pedirme más atención.
La Intemperie tiene archivos, señales, informes, voces, investigaciones y ficciones. TODAVÍA es el lugar donde puedo encontrar algunas de esas cosas antes de saber exactamente qué hacer entre unas y otras.
Pensar, después de todo, también consiste en demorarse un poco antes de cerrar una idea.
Todavía tengo tiempo. Poco. Pero tengo.