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La contaminación que no se va | SEÑALES DE LA INTEMPERIE | Foto: Un'autobotte in piazza a Roccavignale

Imagen: Un'autobotte in piazza a Roccavignale

03 NOV 2026

AGUA / PFAS - Roccavignale, Italia

La contaminación que no se va

Una fuente compartida entre Roccavignale y Cengio superó los límites de PFAS. Seis zonas quedaron sin agua potable por al menos dos semanas y una autobomba reparte agua en la plaza.

Lo que ocurrió

PFAS en el agua de Roccavignale: cierran las canillas

La emergencia por PFAS, las sustancias per- y polifluoroalquiladas, se extendió a la Valbormida italiana y activó medidas precautorias en Roccavignale. Los análisis detectaron una superación de los parámetros en la sorgente Palaviere, conocida como «Molla» y compartida con el municipio de Cengio. El consorcio hídrico Cira suspendió de inmediato el aprovisionamiento desde esa fuente y avisó a Ireti, que gestiona el tramo de Cengio.

El alcalde Amedeo Fracchia firmó la ordenanza: el agua no es potable en las zonas de Sogli, Strada, Case Facelli, Case Rossi, Gatta y la parte alta de Valzemola, por al menos dos semanas o hasta que estén los resultados de nuevos análisis. En esas áreas el agua no puede beberse ni usarse para cocinar, sólo para lavar y otros usos no alimentarios. Desde el día anterior hay una autobomba en el patio de la iglesia para que los vecinos llenen bidones.

Quedaron excluidas del veto las fracciones de Camponuovo y Pianissolo, y se declararon «a salvo» la zona del bar-restaurante, el municipio, la casita del agua y el área industrial del Martinetto, que se abastecen con agua de Millesimo. El director del consorcio, Maurizio Valle, precisó que Roccavignale es el primer municipio donde se registra un valor sobre el límite, y que resultaron negativos los análisis ya realizados en Carcare, Cosseria, Millesimo y Plodio. El alcalde de Cengio, Francesco Dotta, sostuvo que el agua que llega de Roccavignale es una parte mínima de la que se distribuye desde sus pozos y que no hay motivos de preocupación.

Desde La Intemperie

La contaminación que no se ve, no huele y no se va

Los PFAS tienen una característica que los distingue de casi todo lo que venimos documentando: no se degradan. Un río con coliformes puede mejorar si se corta el vertido; un acuífero con PFAS sigue contaminado durante décadas, porque estas sustancias se acumulan y persisten. Eso cambia la naturaleza de la respuesta: no se trata de esperar a que pase, sino de decidir qué se hace con una fuente que no vuelve a ser potable en el plazo de una gestión.

El segundo punto es la geografía del problema. La emergencia «se extiende»: empezó en los municipios de la Riviera y ahora llega al interior. No es un derrame puntual con un responsable identificable, sino una contaminación difusa que aparece a medida que se buscan los análisis. Cada municipio que se suma no es un foco nuevo: es un lugar donde nadie había medido antes.

Y el tercero es el reparto de la respuesta. Una autobomba en la plaza y un veto de dos semanas son medidas razonables para una emergencia corta. Si la fuente no se recupera, esas dos semanas se renuevan, y el abastecimiento con bidones deja de ser una contingencia para convertirse en el servicio.

POR QUÉ NOS IMPORTA

Porque es un vector que La Intemperie todavía no había tocado: después del arsénico, los coliformes y la salmuera, los PFAS agregan la contaminación química persistente, la que no admite reparación rápida. Y porque muestra el mismo patrón que documentamos en la provincia de Buenos Aires: el dato aparece cuando alguien lo busca, y hasta entonces el agua se toma.

FUENTES DE CONTRASTE

Il Secolo XIX, 29 de octubre de 2026: resultados de los análisis, ordenanza municipal, zonas afectadas y declaraciones del alcalde y del consorcio Cira.

Título original: Pfas anche nell'acqua di Roccavignale: rubinetti chiusi e autobotte in piazza
Fuente: Il Secolo XIX – Publicado el 29-10-2026