
Imagen: Infocampo
04 NOV 2026
CLIMA / ECONOMÍA - América Latina
El agua que falta en la región también se factura
Un informe de BofA advierte que El Niño podría sumar 1,8 puntos de inflación en Colombia y comprometer 10 millones de toneladas de trigo en la Argentina, el 35 % de la cosecha prevista.
Lo que ocurrió
El Niño podría sumar 1,8 puntos de inflación en Colombia
Un informe del Bank of America advierte que Colombia, Perú, Brasil y Argentina serían las economías de la región más expuestas a los efectos de El Niño si el fenómeno alcanza una intensidad muy fuerte durante el último trimestre de 2026, con consecuencias que van desde pérdidas agrícolas hasta mayor presión sobre la inflación y los costos de producción.
El análisis señala que el período entre octubre y diciembre coincidirá con etapas decisivas para la agricultura sudamericana, por lo que cualquier alteración en el régimen de lluvias podría afectar tanto las siembras como las cosechas de algunos de los principales cultivos de exportación. Y remarca que la relevancia de la región como proveedor mundial de alimentos amplifica el impacto potencial: «la combinación entre menores cosechas y mayores costos podría trasladarse rápidamente a los precios de los alimentos».
Colombia aparece como la economía más golpeada desde el punto de vista inflacionario: un evento severo podría sumar hasta 1,8 puntos porcentuales a la inflación, impulsado por el encarecimiento de los alimentos y por eventuales aumentos en las tarifas energéticas ante una menor disponibilidad de recursos hídricos. En Brasil el foco está en la soja, el maíz y el azúcar: la producción de maíz podría reducirse alrededor de un 10 % en la campaña 2026/27 y el volumen de azúcar cerca de un 5 % por el exceso de lluvias en las regiones cañeras.
Para la Argentina la principal amenaza se concentra en el trigo: el informe estima que cerca de 10 millones de toneladas, equivalentes al 35 % de la cosecha prevista, podrían verse comprometidas por lluvias excesivas e inundaciones durante el desarrollo del cultivo. A eso se suma un factor que agrava el escenario: los precios internacionales de los fertilizantes siguen elevados por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y las complicaciones logísticas en el estrecho de Ormuz.
Desde La Intemperie
El agua que falta en la región también se factura
Hay una idea que ordena este informe y que conviene retener: la sequía no es sólo un problema de quien no tiene agua, es un problema de precios. Cuando baja la disponibilidad hídrica suben las tarifas energéticas —porque la generación depende del agua— y cuando caen las cosechas suben los alimentos. El fenómeno climático entra en la economía por dos puertas distintas y sale por la misma: la canasta familiar.
El segundo punto es la asimetría entre países. Los cuatro están expuestos, pero no al mismo riesgo ni por la misma vía. Colombia por inflación, Brasil por volumen de exportación, la Argentina por un cultivo concreto y una ventana de semanas. Tratar el fenómeno como una emergencia regional uniforme impide ver dónde duele primero.
Y el tercero es el dato que más incomoda: 10 millones de toneladas de trigo no son una pérdida abstracta. Son el resultado de una campaña que se juega en los próximos meses, y que depende de lluvias que no se pueden programar.
POR QUÉ NOS IMPORTA
Porque La Intemperie viene contando el costo del agua en evacuados, puentes cortados y defensas: la parte visible. Este informe muestra la otra mitad, la que llega con la factura de luz y el precio del pan, y que también es consecuencia del mismo fenómeno. La sequía de una región y la inundación de otra terminan en el mismo lugar: el bolsillo de quien no puede elegir qué come.
FUENTES DE CONTRASTE
Infocampo: informe del Bank of America sobre la exposición de Colombia, Perú, Brasil y Argentina a El Niño y las estimaciones por cultivo y por país.
Título original:
Pérdidas agrícolas e inflación: temen un fuerte impacto económico de El Niño en América Latina
Fuente:
Infocampo
– Publicado el 05-08-2026