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Imagen: El Ancasti

30 SEPT 2026

INCENDIOS / GANADERÍA - Andalgalá, Catamarca, Argentina

Las mangueras también arden

El 30 de septiembre, la Brigada de Lucha contra Incendios Forestales de Catamarca mantuvo activo el fuego de Minas Capillitas, en Andalgalá, con más de 1.700 hectáreas y avance hacia un puesto ganadero a cinco kilómetros de Vis vis. El mismo fin de semana, bomberos hallaron botellas de kerosene en el ascenso; eso es un indicio operativo, no una causa judicial.

LO QUE OCURRIÓ

El 30 de septiembre a las 00:45, El Ancasti citó a Damián López, director de la Brigada de Lucha contra Incendios Forestales de Catamarca: en Andalgalá, Argentina, el incendio de Minas Capillitas seguía activo, con más de 1.700 hectáreas y avance a cinco kilómetros de Vis vis, sobre un puesto de cría. Villa Vil estaba prácticamente contenido. El Esquiú, el 29, recogió del mismo funcionario tres focos aún monitoreados —Capillitas, Villa Vil y la Ruta Provincial 33—, más de 5.000 hectáreas y más de 270 intervenciones en el año, la marca más alta reciente. Un helicóptero hizo 60 disparos y más de 50.000 litros, cargados en una planta potabilizadora. López dijo que el fuego quemó mangueras que llevan agua a los puestos, en un mes de parición. Atribuyó el 95 por ciento de los incendios forestales, a escala mundial, a la mano humana; no identificó un autor de estos focos. El 28, Gustavo Álvarez, presidente de la Federación de Bomberos Voluntarios, dijo a Inforama que en el ascenso hallaron botellas de kerosene y otros recipientes con combustible, y que comunicó el hallazgo. Es un indicio operativo, no una sentencia.

DESDE LA INTEMPERIE

El cerro se apaga con agua y, al mismo tiempo, el fuego se come las mangueras. En Andalgalá el puesto no es un paisaje: es un mes de crías, un caño que sube y un camino que tarde horas. Minas Capillitas nombra una historia extractiva, pero lo que arde ahora es el pasto de quien espera terneros. La estadística del 95 por ciento no prueba este foco; las botellas en el sendero tampoco cierran una causa. Dicen otra cosa: que el incendio de montaña rara vez nace solo. La brigada carga el helicóptero en una planta que potabiliza. El puesto pierde el tubo que lo riega. Entre la prevención que se presume y el combustible que aparece en el suelo, el territorio queda partido en dos oficios: apagar y denunciar. Ninguno de los dos devuelve la pastura de septiembre.

POR QUÉ NOS IMPORTA

No es la alerta de Córdoba sin llama ni la disputa minera de Peñas Negras. Lo específico es un fuego medido en hectáreas, en mangueras quemadas y en un hallazgo de combustible que todavía no es prueba.

FUENTES DE CONTRASTE

Hechos comprobados: el foco de Minas Capillitas superaba las 1.700 hectáreas y seguía activo al 30; Villa Vil estaba casi contenido; el fuego afectó mangueras de agua y un puesto ganadero cerca de Vis vis; Álvarez informó el hallazgo de recipientes con combustible.

Pendiente / en discusión: la autoría de los focos, la superficie final y si la lluvia alcanza para declararlos extintos.

Interpretación de La Intemperie: cuando se quema el tubo que lleva el agua, el incendio ya eligió qué infraestructura importa.

Título original: El fuego en Andalgalá ya arrasó con más de 1.700 hectáreas
Fuente: El Ancasti – Publicado el 30-09-2026