
Imagen: Museo Yancuic / Museo Memoria y Tolerancia
20 OCT 2026
ARTE / CLIMA - Iztapalapa, Ciudad de México
Sentir el clima no es actuar
El Museo Memoria y Tolerancia reabrió su exposición climática en el Museo Yancuic, en Iztapalapa. La muestra apuesta a que una experiencia inmersiva puede convertir la información científica en decisiones, aunque todavía no mide si lo logra.
Lo que ocurrió
Tic Tac vuelve con una segunda edición en Iztapalapa
La exposición Tic Tac. El cambio climático es ahora, creada por el Museo Memoria y Tolerancia, inauguró el 7 de octubre su segunda edición en el Museo Yancuic, en Iztapalapa, al oriente de Ciudad de México. La primera edición se presentó en 2020 y recibió a más de 300.000 visitantes, según cifras del propio museo.
El recorrido usa recursos digitales, producción audiovisual, imágenes y experiencias inmersivas. Los espacios recrean un laboratorio científico, una ciudad afectada por la contaminación y un memorial dedicado a las especies en peligro de extinción, e incluyen cortometrajes internacionales. Esta segunda edición incorpora la reducción de emisiones de metano: el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente estima que ese gas tiene un potencial de calentamiento unas 80 veces superior al del dióxido de carbono en los primeros veinte años después de su emisión.
La muestra se plantea explícitamente una pregunta: cómo se pasa de entender la crisis climática a actuar. No presenta resultados que midan cambios de conducta entre sus visitantes, y la propia cobertura señala que generar una experiencia emocional no garantiza que los hábitos se modifiquen después de la visita. El acceso es gratuito y la sede elegida no es neutral: llevar la exposición a Iztapalapa amplía los lugares desde donde se habla de clima.
Desde La Intemperie
El museo también es infraestructura de respuesta
Un museo distribuye atención. Decide qué se mira, en qué orden y con qué lenguaje, y esa decisión también es una forma de infraestructura: no evita una inundación, pero define quién puede pensar el problema y desde dónde. Mudar una exposición sobre clima a Iztapalapa no resuelve el acceso al agua de esa zona; sí cambia quién queda dentro de la conversación.
El recurso de la muestra es el reloj: el tiempo que corre. El riesgo de esa imagen es conocido, porque una cuenta regresiva sin salidas produce parálisis. Por eso importa que una parte del recorrido esté dedicada a las alternativas y no sólo a los daños. La pregunta que queda abierta no es si la experiencia conmueve, sino si deja alguna herramienta.
POR QUÉ NOS IMPORTA
La Intemperie vuelve siempre sobre el mismo punto: qué hace que un dato se convierta en decisión. Una exposición no puede demostrar ese pasaje, pero puede construir la escena donde se pregunta. Que la pregunta se haga en un museo de Iztapalapa, y no en un centro de congresos, es parte de la respuesta.
FUENTES DE CONTRASTE
Fast Company México, 11 de octubre de 2026. La nota cita al Museo Memoria y Tolerancia, al Museo Yancuic, al PNUMA y al IPCC.
Título original:
¿Puede una exposición cambiar nuestra manera de enfrentar la crisis climática?
Fuente:
Fast Company México
– Publicado el 11-10-2026