
Imagen: Diario de Cuyo
21 OCT 2026
CLIMA / CORDILLERA - San Juan, Argentina
Preparar los caminos antes de que llueva
Un especialista de la UNSJ advirtió que El Niño mejorará la disponibilidad de agua en San Juan y a la vez encarecerá la minería en altura, con más riesgo de aludes y crecidas entre diciembre y febrero. La prioridad, dijo, son los caminos, las redes eléctricas y los acueductos.
Título original:
El Niño encarecerá la producción minera en San Juan y elevará los riesgos en la cordillera
Fuente:
Diario de Cuyo
– Publicado el 15-10-2026
Lo que ocurrió
El Niño traerá agua y también riesgo en la cordillera
Silvio Pastore, director del Gabinete de Estudios de Geocriología, Nivología y Cambio Climático de la Universidad Nacional de San Juan, describió en una entrevista con Radio Colón el doble efecto que El Niño tendrá sobre la provincia. Después de décadas de sequía, las mayores precipitaciones y nevadas pueden recuperar los embalses, favorecer la generación hidroeléctrica y mejorar la disponibilidad de agua para la producción agropecuaria.
El mismo fenómeno complica a la minería de altura. Pastore anticipó que Veladero deberá destinar más recursos al mantenimiento de los caminos de acceso, afrontar cortes y operar por debajo de su capacidad cuando las condiciones lo impidan. El resultado esperado es un aumento de costos y una posible reducción de las onzas de oro previstas. «Le va a salir más caro producir una onza de oro», resumió.
El período crítico se ubica entre mediados de diciembre y febrero, cuando el pico de caudal de los ríos sanjuaninos puede coincidir con las lluvias. A eso se suman aludes, desprendimientos de roca y deslizamientos de laderas que pueden afectar rutas y vehículos, no sólo en los departamentos cordilleranos sino también en valles poblados y en el Gran San Juan.
Frente a ese escenario, el investigador ubicó la preparación en la infraestructura pública: caminos que garantizan el acceso a las poblaciones, redes eléctricas, acueductos y sistemas de evacuación de aguas residuales. También advirtió que el agua de los canales de riego puede sumarse a la de las lluvias cuando hay roturas, y diferenció esa responsabilidad estatal de los riesgos que asumen los emprendimientos privados instalados en zonas potencialmente inundables.
Desde La Intemperie
La prioridad son los caminos, la luz y los acueductos
La entrevista invierte la imagen habitual del agua como alivio. En una provincia que viene de años secos, el anuncio de más lluvia y más nieve se lee como una buena noticia, y en parte lo es. Pero la misma agua que llena un embalse puede cortar un camino de montaña, arrastrar un acueducto o aislar un paraje, y esa cara del fenómeno no se mide en hectómetros cúbicos sino en días de acceso perdidos.
Hay una distinción precisa en el planteo: los beneficios y los costos no caen sobre los mismos actores. El agua que mejora la disponibilidad aguas abajo es la que encarece la operación en altura. Esa asimetría es la que convierte un fenómeno climático en un problema de distribución, y explica por qué la preparación tiene que nombrar infraestructuras concretas en lugar de apelar a la resiliencia en abstracto.
POR QUÉ NOS IMPORTA
La Intemperie insiste en que el riesgo se administra antes del evento, en decisiones sobre caminos, redes y reservorios que nadie discute hasta que fallan. Este testimonio pone fechas y nombres a ese tiempo previo: diciembre, la cordillera, los caminos de Veladero, el canal de riego que puede desbordar. Y deja una jerarquía explícita —primero la población y los servicios vitales— que conviene recordar cuando llegue el agua.
FUENTES DE CONTRASTE
Diario de Cuyo, 15 de octubre de 2026. Entrevista a Silvio Pastore (UNSJ) emitida por Radio Colón.