
Imagen: CAF
05 SEPT 2026
AGUA / INFRAESTRUCTURA - Montevideo, Uruguay
Una represa para salvar el agua también puede inundar un territorio
La represa de Casupá fue proyectada para reforzar la seguridad hídrica de Montevideo, aunque su construcción implica transformación territorial, reasentamientos y riesgos ambientales.
LO QUE OCURRIÓ
CAF —Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe— clasificó formalmente como de riesgo ambiental y social alto el proyecto de construcción de la represa de Casupá, en Uruguay. La calificación figura en la ficha pública del propio organismo financiero, actualizada esta semana.
La represa está proyectada sobre el arroyo Casupá, dentro de la cuenca del río Santa Lucía. Su objetivo es reforzar el abastecimiento de agua potable del área metropolitana de Montevideo frente a sequías severas como la de 2023. CAF financia el proyecto mediante un crédito de US$130 millones y estima que beneficiará a alrededor de dos millones de personas, cerca del 60% de la población uruguaya.
La infraestructura prevé un embalse de unas 2.127 hectáreas, aproximadamente 100 hectómetros cúbicos de almacenamiento útil y una presa cercana a los 750 metros de longitud. CAF sostiene que permitirá disponer de una reserva capaz de cubrir hasta alrededor de 60 días de abastecimiento durante una sequía severa.
Al clasificarlo como de riesgo alto, el banco activó ocho salvaguardas ambientales y sociales. Entre los asuntos que deberán ser gestionados aparecen reasentamiento de población, biodiversidad, contaminación, patrimonio cultural y condiciones laborales, además de evaluación y mitigación de impactos ambientales y sociales.
La clasificación no implica que CAF haya rechazado el proyecto ni retirado el financiamiento. Ésta es una distinción fundamental. El propio banco continúa describiendo a Casupá como una obra destinada a incrementar la seguridad hídrica de Montevideo y mantiene activa la operación financiera. La categoría “alto” señala la magnitud potencial de los impactos y el nivel de gestión y salvaguardas exigido.
El gobierno uruguayo tampoco modificó su decisión. El senador oficialista Eduardo Brenta sostuvo el 4 de septiembre que la obra seguirá adelante y que los impactos deberán ser mitigados. Afirmó que la clasificación de riesgo no aporta, a juicio del oficialismo, motivos nuevos para abandonar el proyecto.
Hecho comprobado: CAF clasifica oficialmente el proyecto Casupá como de riesgo ambiental y social alto y exige salvaguardas específicas.
Interpretación que debe evitarse: que el banco considere que la represa no debe construirse o que haya suspendido el crédito. No lo hizo.
DESDE LA INTEMPERIE
Uruguay necesita guardar agua.
Para hacerlo tendrá que inundar tierra.
Ahí empieza la contradicción.
Una represa puede nacer de una emergencia climática y al mismo tiempo producir su propio conflicto ambiental.
Puede proteger a una ciudad de la sequía y obligar a modificar otro territorio.
Mover personas.
Cubrir suelo.
Alterar cursos de agua.
Cambiar ecosistemas.
No es una paradoja accidental.
Es la materia misma de la infraestructura.
Después de la crisis hídrica de 2023, el agua de Montevideo dejó de ser una certeza.
Entonces apareció la necesidad de guardar más.
Ahora el banco que pone el dinero dice formalmente que hacerlo implica riesgos altos.
Las dos cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo.
Quizás por eso discutir una represa nunca debería consistir solamente en preguntar cuánta agua entra detrás del muro.
También hay que preguntar:
qué queda debajo.
POR QUÉ NOS IMPORTA
Casupá encaja con extraordinaria precisión en el eje agua-infraestructura-territorio de La Intemperie.
No estamos ante una obra destinada a una actividad extractiva ni a un centro de datos. Su finalidad declarada es proteger un derecho básico: garantizar agua potable frente a futuras sequías.
Y justamente ahí aparece la tensión más interesante.
Una infraestructura concebida como adaptación climática también puede producir desplazamiento, transformación territorial y pérdida ambiental.
Eso obliga a abandonar una división demasiado cómoda entre obras “buenas” y obras “malas”. Una sociedad puede necesitar una infraestructura y al mismo tiempo tener la obligación de discutir quién soportará sus costos.
Casupá plantea una pregunta que probablemente volveremos a encontrar:
qué territorio sacrificamos para hacer más resistente otro.
FUENTES DE CONTRASTE
- Fuente primaria: ficha oficial de CAF para el proyecto de construcción de la presa Casupá. Allí la operación figura activa y con clasificación de riesgo social y ambiental: alto. CAF — Proyecto Casupá
- CAF había aprobado en octubre de 2025 un financiamiento de US$130 millones y describe el proyecto como infraestructura destinada a asegurar el abastecimiento metropolitano ante sequías severas. CAF — financiamiento de la presa
- Contraste periodístico uruguayo: Subrayado informó la clasificación y los principales riesgos asociados. Subrayado — riesgo ambiental y social
- Montevideo Portal recogió además la posición oficialista posterior a conocerse el informe y detalló dimensiones del embalse, financiamiento y salvaguardas activadas. Montevideo Portal — respuesta del oficialismo
Título original:
CAF catalogó la construcción de la represa de Casupá como de “alto riesgo” ambiental y social
Fuente:
Subrayado — Uruguay
– Publicado el 04-09-2026