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Imagen: MONGABAY

04 SEPT 2026

PUEBLOS ORIGINARIOS / TERRITORIO - Bolivia

Un mercado antes que sus reglas

El mercado de créditos de carbono avanza sobre territorios indígenas de Bolivia mientras siguen en discusión las reglas de consulta, autonomía y salvaguardas.

LO QUE OCURRIÓ

Mongabay Latam documentó que Bolivia habilitó en 2024 el registro de créditos de carbono, luego de eliminar una prohibición de mercantilizar la naturaleza y dictar el Decreto Supremo 5264, pero todavía no cuenta con salvaguardas claras para contratos sobre territorios indígenas. El gobierno de Rodrigo Paz socializa ahora un proyecto de ley de financiamiento climático y biodiversidad que busca atraer inversión y promete trazabilidad y distribución equitativa. Especialistas consultados advierten que ya hubo convenios privados antes del cambio normativo, sin consulta previa efectiva ni transparencia contractual. Uno de ellos, firmado en 2022, comprometía el 88,43 % de un territorio indígena durante treinta años y fue anulado en 2025 tras un reclamo comunitario. El Ejecutivo proyecta certificar unos veinte millones de hectáreas; el medio pidió una respuesta al Viceministerio de Ambiente y no la recibió antes de publicar.

DESDE LA INTEMPERIE

Un bosque puede aparecer en una planilla como toneladas de emisiones evitadas. En el territorio, sin embargo, no hay carbono suelto: hay comunidades, formas de gobierno, ríos, alimentos y decisiones sobre el uso de la tierra. El contrato que promete conservar también puede inmovilizar durante treinta años una porción enorme de vida colectiva.

La secuencia importa. Primero circularon acuerdos privados; después llegó la habilitación; recién ahora se discuten reglas generales. Cuando el mercado precede a sus salvaguardas, la consulta deja de ser una condición y corre el riesgo de volverse trámite sobre hechos consumados. La crisis climática abre una fuente real de financiamiento, pero no borra la desigualdad entre una empresa que redacta contratos y una comunidad que pone el bosque.

Medir carbono puede ayudar a proteger. No alcanza si la contabilidad climática convierte la autonomía territorial en un costo negociable. La pregunta no es sólo cuánto vale conservar, sino quién decide el precio, el plazo y el destino de ese valor.

POR QUÉ NOS IMPORTA

La noticia muestra que la finanza verde también puede operar como extracción contractual: no retira árboles, pero compromete decisiones territoriales durante décadas. Aporta una dimensión poco visible de la transición climática, donde medir y certificar naturaleza redistribuye poder antes de que existan reglas compartidas.

FUENTES DE CONTRASTE

Hechos comprobados: el Decreto 5264 permite registrar y certificar créditos de carbono; el nuevo proyecto de financiamiento climático continúa en socialización.

En discusión: el alcance y la regularidad de convenios privados previos, así como la suficiencia de las salvaguardas, surgen de especialistas citados por Mongabay.

Interpretación de La Intemperie: sin consulta efectiva, convertir el bosque en activo puede convertir también la autonomía en una cláusula.

Título original: Bolivia: expertos afirman que no hay un marco legal claro para el mercado de los bonos de carbono
Fuente: Mongabay Latam – Publicado el 04-09-2026