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02 SEPT 2026

SEÑAL DE ACTUALIDAD

Perforar el mar, perforar la soberanía

Esta Señal reúne de una manera excepcional varios territorios de La Intemperie: ambiente, soberanía, energía, memoria y capacidad jurídica de intervenir antes de que una transformación resulte irreversible. También desplaza la discusión ambiental fuera del esquema simple de contaminación consumada. Aquí el conflicto es preventivo: quién tiene derecho a decidir qué riesgo es aceptable, quién realiza la evaluación y qué ocurre cuando dos jurisdicciones reclaman autoridad sobre el mismo espacio.…

LO QUE OCURRIÓ

La Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas y el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas La Plata presentaron ante el Juzgado Federal de Río Grande una acción preventiva de daño ambiental y soberano de incidencia colectiva para intentar frenar el proyecto petrolero offshore Sea Lion, desarrollado por Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum en la Cuenca Malvinas Norte. La demanda solicita la suspensión de obras, perforaciones, instalaciones, financiamiento y otras actividades vinculadas al emprendimiento.

El proyecto se ubica aproximadamente 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas, en un área cuya soberanía permanece disputada entre Argentina y el Reino Unido. Según la documentación de las propias compañías citada por las fuentes, Navitas posee el 65% del proyecto y actúa como operadora, mientras Rockhopper controla el 35%. La primera fase prevé once pozos submarinos y la segunda otros doce, conectados a una unidad flotante de producción y almacenamiento. Las compañías mantienen como objetivo comenzar la producción en 2028.

La acción judicial sostiene que el emprendimiento avanza sin autorización ambiental argentina y cuestiona que las autorizaciones emitidas por la administración británica de las islas sustituyan una evaluación de impacto ambiental bajo legislación argentina. También invoca la Resolución 31/49 de Naciones Unidas, vinculada a la obligación de evitar modificaciones unilaterales mientras continúa la disputa de soberanía.

Los demandantes señalan riesgos potenciales asociados con perforaciones, movimientos del lecho marino, sustancias químicas, ruido submarino, tránsito marítimo y eventuales derrames. Presentaron además estudios científicos y ofrecieron como testigos a especialistas vinculados con ecosistemas marinos. Es importante distinguir aquí riesgo alegado de daño comprobado: la demanda es preventiva; todavía no existe una sentencia que determine que Sea Lion producirá esos impactos ni una resolución judicial que haya ordenado detenerlo.

La presentación introduce además una dimensión menos habitual: pide identificar y eventualmente alcanzar a bancos, fondos, aseguradoras y otros actores que participen del financiamiento del proyecto.

DESDE LA INTEMPERIE

Hay territorios que pueden ocuparse con una bandera.

Otros se ocupan con contratos.

Una plataforma, una tubería, una póliza de seguro, una transferencia bancaria.

Sea Lion todavía no extrae petróleo, pero ya modifica el mapa de aquello que parece posible.

En el fondo del Atlántico Sur hay petróleo.

Sobre ese mismo fondo hay peces, mamíferos, corrientes, sedimentos.

Y sobre todo eso hay una disputa que lleva casi dos siglos.

La demanda presentada en Tierra del Fuego intenta hacer algo extraño y profundamente contemporáneo: detener un daño antes de que ocurra.

No sabemos si la Justicia le dará la razón.

Tampoco sabemos cuál será el impacto ambiental real de pozos que todavía no fueron perforados.

Sabemos otra cosa.

Cuando una excavación comienza, la discusión acerca de si debía comenzar suele llegar tarde.

El petróleo tiene esa forma de escribir sobre el territorio.

Primero aparece como inversión.

Después como infraestructura.

Finalmente queda como historia.

En Malvinas, cada pozo tendría además una profundidad que no se mide solamente en metros.

POR QUÉ NOS IMPORTA

Esta Señal reúne de una manera excepcional varios territorios de La Intemperie: ambiente, soberanía, energía, memoria y capacidad jurídica de intervenir antes de que una transformación resulte irreversible.

También desplaza la discusión ambiental fuera del esquema simple de contaminación consumada. Aquí el conflicto es preventivo: quién tiene derecho a decidir qué riesgo es aceptable, quién realiza la evaluación y qué ocurre cuando dos jurisdicciones reclaman autoridad sobre el mismo espacio.

Hay además una afinidad profunda con Crónicas de la Intemperie: las infraestructuras no aparecen solas. Detrás de una plataforma hay compañías, contratos, aseguradoras, bancos, permisos y jurisdicciones. El territorio también puede ser ocupado mediante documentos.

FUENTES DE CONTRASTE

Título original: Demandan en Argentina a un proyecto petrolero británico e israelí en Malvinas
Fuente: EFE – Publicado el 01-09-2026