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Imagen: Àlex Cabrera

28 SEPT 2026

VIVIENDA / DESAHUCIOS - Madrid, España

Una casa se volvió plaza

Cientos de personas mantienen más de 350 tiendas en Puerta del Sol tras el desahucio de Maricarmen Abascal, de 87 años, de la vivienda donde vivió siete décadas. La acampada exige contratos estables y freno a desalojos sin alternativa mientras el Gobierno negocia un decreto todavía no acordado.

LO QUE OCURRIÓ

Más de 350 tiendas permanecían instaladas el 28 de septiembre en la Puerta del Sol de Madrid, tercer día de una acampada convocada por el Sindicato de Inquilinas. La protesta comenzó después de la marcha “Ni una Maricarmen más” y del desahucio, el miércoles 23, de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que vivía desde 1956 en un piso del distrito de Retiro. La movilización reclama contratos de alquiler indefinidos, regulación de alquileres temporales y de habitaciones y protección frente a desalojos sin alternativa habitacional. El Gobierno negociaba un real decreto para tratar en el Consejo de Ministros del 29 de septiembre, pero PSOE y Sumar seguían sin acuerdo sobre puntos centrales. Representantes de Maricarmen y de la empresa propietaria mantenían además una mediación municipal. El sindicato anunció que la acampada continuará más allá de ese caso individual. No había decreto aprobado ni solución habitacional definitiva.

DESDE LA INTEMPERIE

El desahucio sacó una casa de la intimidad y la convirtió en una plaza ocupada. La continuidad de Maricarmen durante siete décadas en el mismo piso no alcanzó para garantizar que pudiera seguir habitándolo; la respuesta colectiva fabricó otra permanencia con carpas, turnos de cuidado y personas que vuelven después del trabajo. Allí aparece una infraestructura política hecha de tiempo compartido. El conflicto tampoco se agota en una mujer ni en una negociación puntual. Los contratos breves vuelven renovable la pertenencia a un barrio y permiten que cada vencimiento funcione como amenaza de expulsión. Por eso la acampada mira la letra pequeña: una norma puede suspender desalojos, regular habitaciones o extender contratos, pero su alcance depende de plazos, excepciones y autoridades que la apliquen. Antes de que exista el decreto, la plaza ya volvió visible qué cuerpos cargan con la inestabilidad del mercado de vivienda.

POR QUÉ NOS IMPORTA

La movilización une el cuerpo de una mujer mayor, la duración de un hogar y una disputa nacional sobre contratos y desalojos. Muestra que la vivienda se vuelve infraestructura política cuando la estabilidad cotidiana depende de una renovación o de una excepción administrativa.

FUENTES DE CONTRASTE

  • https://www.rtve.es/noticias/20260928/acampada-sol-decreto-vivienda-leeremos-letra-pequena-antes-levantar/17243654.shtml
  • https://elpais.com/espana/2026-09-28/acampada-en-sol-por-la-vivienda-en-directo.html
  • https://www.europapress.es/madrid/noticia-sindicato-inquilinas-avisa-acampada-sol-seguira-mas-alla-alcance-acuerdo-maricarmen-20260928175939.html

Hechos comprobados: La acampada reúne más de 350 tiendas y continúa desde el sábado 26; fue impulsada tras el desahucio de Maricarmen Abascal y mientras el Gobierno negocia medidas sobre alquileres y desalojos.

Pendiente / en discusión: Al cierre de las fuentes no había texto definitivo ni acuerdo gubernamental sobre el decreto, y la mediación entre la representación de Maricarmen y la empresa propietaria no había producido una solución pública.

Interpretación de La Intemperie: La protesta transforma un desahucio individual en una discusión sobre la duración material de los hogares y las reglas que convierten esa permanencia en algo revocable.

Título original: La acampada de Sol, con la mirada puesta en el decreto de vivienda: "Leeremos la letra pequeña antes de levantar"
Fuente: RTVE Noticias – Publicado el 28-09-2026